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Basílica - Parroquia
Nuestra Señora de Atocha

Historia

  • san ildefonso atocha

    San Ildefonso

    En una carta afirmaba haber orado ante una imagen en Madrid cuyas características se corresponderían con la imagen actual

  • milagro gracian ramirez

    Caballero Gracián Ramírez

    La Virgen obra el milagro de resucitar a su mujer e hijas

  • alfonso X

    Cantigas de Santa María

    En dos de las Cantigas de Alfonso X el Sabio se hace referencia directa a dos milagros de Ntra. Sra. de “Tocha” de “Madride” (Cantigas 289 y la 315)

  • emperador Carlos V

    Carlos V

    El Emperador entrega la ermita de Atocha a los dominicos a través de la persona de fr. Juan Hurtado de Mendoza

  • principe carlos

    Primer milagro de la Familia Real

    Se atribuye a un milagro de la Virgen de Atocha la recuperación del príncipe Carlos de Austria de una caída por la escalera

  • bartolome-de-las-casas-atocha

    Fr. Bartolomé de las Casas

    Muere en el convento fr. Bartolomé de las Casas, principal defensor de los indígenas, nombrado  protector universal de todos los indios de las Indias» hispánicas

  • nueva capilla 1598

    Nueva capilla

    El 25 de marzo de ese año se inauguraba la nueva capilla de la Virgen patrocinada por el Rey Felipe II

  • felipe III

    Patronato Real

    Felipe III instituye en 1602 la basílica y demás establecimientos situados en torno a ella como Patronato Real

  • virgen atocha lucas jordan

    Reformas en el camarín

    Felipe IV reedifica el camarín de la Virgen, al que Carlos II dota de frescos pintados por Lucas Jordán

  • incendio madrid 1672

    Incendio Madrid

    La Virgen sale en procesión en rogativa para que se aplacara el fuego que estaba consumiendo el centro de Madrid

  • carlos iv y maria luisa parma

    Misa velaciones Carlos IV y Mª Luisa de Parma

    El Príncipe de Asturias (futuro Carlos IV) y su esposa, María Luisa de Parma, celebran misa de velaciones, con gran solemnidad y aparato

  • franceses madrid atocha

    Ocupación francesa

    El interior del templo y de la capilla quedan arrasados. El arquitecto Isidro González Velázquez unifica capilla y templo

  • fernando-VII-impone-orden-carlos-III-timeline

    Banda de la Orden de Carlos III

    Fernando VII, al volver a España tras la invasión francesa, visita la Basílica de Atocha y le impone a la Virgen la banda de de la Orden de Carlos III

  • convento-atocha-cuartel-invalidos

    Expulsión de los dominicos

    Con a desamortización los dominicos son expulsados del Convento que se utilizará como Cuartel de Inválidos. La Basílica será regida por un capellán real

  • primera basilica de madrid

    Primera Basílica de Madrid

    El 12 de noviembre el Papa Pío IX le concedía a la iglesia de Atocha el título de Basílica, por medio de un Breve pontificio firmado en Roma

  • boda-alfonso XII maria mercedes

    Bodas de Alfonso XII

    El Rey Alfonso XII celebra en esta basílica sus dos bodas: el 23 de enero de 1878, con Doña María de las Mercedes de Orleáns; y el 29 de noviembre de 1879, con Doña Cristina de Austria

  • basilica atocha arbos

    Proyecto nueva Basílica

    Doña María Cristina convoca un concurso para edificar un gran templo apto para ceremonias de Estado, que gana Fernando Arbós. Sólo concluyó el campanile y el Panteón de Hombres Ilustres

  • Vuelven los dominicos

    Los dominicos le piden al rey permiso para construir una pequeña Basílica en la huerta mientras se terminaba la proyectada de Arbós. Se inaugura en 1926.

  • martires de atocha

    La Basílica es incendiada

    En los primeros días de la Guerra Civil la Basílica es atacada e incendiada, y cinco frailes de la comunidad fueron asesinados, siendo beatificados en 2007

  • basilica de atocha 1951

    Nuevo templo

    Regioens Devastadas se encarga de levantar un nuevo templo sobre las ruinas del anterior, obra del arquitecto Diego Méndez

  • juan carlos I atocha

    Presentación del príncipe e infantas

    Don Juan Carlos, entonces Príncipe de España, presenta a la Virgen a sus hijos el Príncipe de Asturias (1968), y las Infantas Doña Elena (1963) y Doña Cristina (1965)

  • presentacion leonor atocha

    Presentación infantas Leonor y Sofía

    Tras la ofrenda del ramo realizada en 2004 tras la boda de los reyes Felipe VI y Leticia, presentaron a sus hijas las infantas Leonor (2006) y Sofía (2007)

  • clausura jubileo orden

    Clausura del Jubileo de la Orden

    La Basílica de Atocha acoge la celebraciónd e clausura del VIII Centenario de la fundación de la Orden, televisada por RTVE

Orígenes

La imagen de Ntra. Sra. de Atocha, es la más antigua de Madrid. La leyenda remonta la devoción a tiempos apostólicos, atribuyendo su realización a Nicodemo y su policromía a San Lucas, siendo trasladada por los discípulos de San Pedro desde Antioquía a España. Son las crónicas del siglo XVII las que comienzan a aportar datos más realistas, citando un documento donde aparecía la primera referencia al culto a Ntra. Sra. de Atocha. Se trataría de un escrito del siglo VII de San Ildefonso en que afirmaba haber orado ante una imagen en Madrid cuyas características se corresponderían con la imagen actual.

La historia del caballero Gracián Ramírez

milagro gracian ramirez

La siguiente referencia a la imagen se recoge en una leyenda que es la más conocida y popular y que aparece en muchas de las crónicas de la ciudad de Madrid. Se trata de la historia de un caballero llamado Gracián Ramírez, considerado Alcaide de Madrid, que habría vivido en el siglo VIII, siendo ya por entonces un gran devoto de Nuestra Señora de Atocha, y que iba a rezar con frecuencia a su ermita que se encontraría entonces en la orilla del río Manzanares, en la zona que llamaban Santiago el Verde. En una ocasión, al entrar a la ermita, se dio cuenta de que la imagen había desaparecido y se puso de inmediato a buscarla, encontrándola en el lugar donde hoy se encuentra la Basílica. Cuando Gracián Ramírez se puso a construir una nueva ermita en ese lugar, los musulmanes que ocupaban por entonces la ciudad de Madrid pensaron que estaba construyendo una fortaleza y lo atacaron. La batalla parecía perdida por la superioridad musulmana, de modo que su mujer y su hija prefirieron quitarse la vida antes que caer en manos enemigas. Pero milagrosamente, cuenta la historia, Gracián Ramírez con la ayuda de más cristianos y la intercesión de Nuestra Señora, vencieron en la batalla. Cuando el soldado volvió ante la imagen de la Virgen, lleno de dolor por la muerte de su mujer y sus hijas, las encontró resucitadas, arrodilladas ante el altar.

Cantigas de Alfonso X el Sabio

Los primeros documentos que mencionan la existencia de una ermita en la que se rinde culto a Nuestra Señora de Atocha, se remontan a 1162, y son unas Bulas de la Catedral de Toledo donde el arzobispo de esa ciudad concede la propiedad de la ermita a la casa Colegial de Santa Leocadia de Toledo. Y finalmente, el documento irrefutable que demuestra la existencia de un culto importante a Nuestra Señora en su advocación de Atocha, lo encontramos en el siglo XIII, en las Cantigas de Alfonso X el Sabio, donde se hace referencia directa a dos milagros de Ntra. Sra. de “Tocha” de “Madride” (Cantigas 289 y la 315).

La primera cantiga cuenta el milagro de un labrador que no cumplía el precepto dominical y un día se le agarrotaron las manos y no podía abrirlas, pero se curó al acudir a la Virgen. La segunda relata la historia de un niño que se atragantó con una espiga y su madre lo llevó ante la Virgen que lo salvó.

 

El nombre de Atocha

Existen distintas versiones acerca del origen del nombre Atocha. Unos consideran que se refiere al supuesto lugar de procedencia de la imagen, Antioquía; otros creen que procede del griego Theotokos (Madre de Dios), pues en su trono se pueden leer las letras griegas T y O; por último, y es la hipótesis más aceptada, el nombre haría referencia al lugar donde se erigió su ermita, donde abundaban las “atochas” (una planta parecida al esparto). Lope de Vega, por eso, dedicaba un poema a Ntra. Sra. de Atocha queriendo resaltar su humildad:

No quiso Montes Serrados,/

ni Peñas de Francia, altivas,/

a nuestros ojos esquivas,/

sino atochas, y sembrados,/

viñas, álamos y olmos.

Frailes dominicos, custodios de la imagen

Los frailes dominicos son custodios de la imagen desde el año 1523, año en el que, a través de fr. Juan Hurtado de Mendoza, confesor del rey Carlos V, la ermita pasa a ser propiedad de la Orden de Predicadores. Por él han pasado ilustres frailes (confesores de reyes, teólogos, escritores, músicos…) Fr. Bartolomé de las Casas, defensor de los Indios, pasó sus últimos años de vida, y aquí murió y fue enterrado (desconocemos el lugar exacto de su sepultura); fr. Jerónimo Vallejo, Padre de los Pobres, conocido en todo Madrid por sus obras de Caridad; fr. Hernando del Castillo, historiador y predicador de Felipe II, Beato Pedro Vázquez, mártir en Japón…

bartolome-de-las-casas-atocha

Desde entonces han cuidado el culto y la devoción a Nuestra Señora, poniéndola a salvo en ocasiones de peligro. Aún hoy son los frailes predicadores los encargados de su cuidado, de su culto, y de orar por las intenciones de quienes a Ella se encomiendan.

Ntra. Sra. de Atocha y la Familia Real

Siempre existió una estrecha relación entre la Casa Real y la imagen de Ntra. Sra. de Atocha.

Según las crónicas los reyes comenzaron pronto a visitar a la Virgen de Atocha: Alfonso VII, Alfonso IX, Sancho IV el Bravo, Enrique II, Enrique III, Enrique IV, Juan I, Juan II y los Reyes Católicos.

Protectora en el camino

La relación fue especialmente intensa en tiempos de la dinastía de los Habsburgo y posteriormente con los Borbones. Los miembros de la Familia Real acudían con frecuencia a sus cultos, pasaban por su templo al salir y entrar de Madrid.

De Felipe II se dice que nunca salía de Madrid sin pasar por la Basílica. Felipe IV la visitó 3400 veces, tal y como un fraile de la casa anotó pacientemente. Carlos II quiso que su primera salida como rey de España fuera a Atocha, y allí acudió tras su boda con María Luisa de Orleans regalando en esa ocasión un manto y una corona de diamantes. Alfonso XII, restaurado el trono, se trasladó de la estación de Atocha a la Basílica donde rezó un Te Deum y la Salve.

Ante la enfermedad de los Monarcas

Cuando los monarcas sufrían grave enfermedad o estaban en trance de muerte, la imagen de la Virgen era trasladada en procesión solemne hasta el Palacio Real. De hecho la imagen solo puede procesionar si es con permiso real. En 1562 salió por primera vez para pedir por la salud del Príncipe Carlos que había sufrido una caída. Felipe III y su hijo Felipe IV quisieron tenerla en su habitación en el momento de su muerte

Acción de gracias por las victorias

Los monarcas acudían con frecuencia a dar gracias por los triunfos de los ejércitos españoles. Carlos I acudió al templo para dar gracias por la batalla de Pavía, y tras las victorias de Túnez y Argel. Pronto se instauró la costumbre de depositar en el templo las banderas y pendones de los ejércitos vencidos. Felipe II también organizó un Te Deum tras la victoria de Lepanto, depositando las banderas de los turcos y el estoque de Don Juan de Austria que había sido bendecido por el Papa Pío V antes de la batalla.

Fernando VII depositó su cetro ante los pies de la imagen cuando salió desterrado para Francia y a su vuelta lo primero que hizo fue dirigirse a venerar a la Virgen de Atocha recogiendo su cetro y donando la banda de la orden de Carlos III que llevaba puesta.

fernando VII impone orden carlo IIIBodas y presentación de hijos

Desde muy pronto se convirtió en costumbre que los reyes presentaran a sus hijos los príncipes e infantes ante la imagen de la Virgen. Así hicieron, por ejemplo, el 7 de diciembre de 1629 Felipe IV y su esposa presentando al Príncipe Baltasar Carlos. Felipe IV llevó al príncipe Carlos ante la imagen a los pocos días de nacer. Las infantas Leonor y Sofía, hijas de los Reyes Felipe VI y Leticia, fueron las últimas en ser presentadas ante la Virgen en 2006 y 2007.

También es frecuente que los reyes fuesen a dar gracias al templo de Atocha tras la celebración de su matrimonio. El rey Fernando VII se casó con Dña. María Cristina de Borbón en Palacio, y después acudieron al santuario de Atocha donde tuvo lugar la ceremonia de velaciones y después un Te Deum. El 10 de octubre de 1846 tenía lugar en el Salón del Trono del palacio Real, el matrimonio entre Isabel II y su primo Francisco de Asís, y la Infanta Luisa Fernanda de Borbón y Antonio de Orleans, el Duque de Montpensier. Al día siguiente se celebraba la ceremonia de velaciones en el templo de Atocha.

Solo un monarca eligió la Basílica para celebrar su enlace. El 23 de enero de 1878 a las doce de la mañana contraían matrimonio el rey Alfonso XII con doña María de las Mercedes de Orleáns y Borbón ante la imagen de Nuestra Señora. En 1879 vuelve a la Basílica para casarse con Doña Cristina de Austria.

La Sabatina

Felipe III instauró la costumbre de acudir cada sábado a la Basílica a orar con los frailes y cantar la Salve al final de la celebración. Es la llamada “sabatina” que aún hoy se sigue celebrando, aunque ya sin la asistencia de la Familia Real.

Nombramientos y condecoraciones

Los reyes la declararon «Protectora de España, de todo el Nuevo Mundo, de sus flotas y galeones, de las Armas de esta Monarquía y Principal y más antigua Patrona de esta Imperial Villa de Madrid» (según grabados del XVII). Carlos IV, en agradecimiento, concedió a la Virgen el Toisón de Oro; Fernando VII la gran Cruz de Carlos II; y la Reina Isabel II regaló sus joyas con las que se hicieron las coronas de la Virgen y el Niño (hoy custodiadas en el Palacio Real).  La relación con la Casa Real sigue viva.

La Virgen de Atocha y la villa de Madrid

La ciudad de Madrid ha tenido siempre una gran devoción a la Virgen de Atocha, de tal manera que en algunos momentos de la historia se la llegó a llamar “Patrona de la villa”.

Incluso las crónicas cuentan que un madrileño ilustre como fue San Isidro Labrador, venía a orar ante la imagen todos los días antes de ir a trabajar. En una ocasión uno de los hijos de San Isidro y Santa María Cabeza de Vaca se cayó a un pozo del que no podían sacarlo. Inmediatamente el santo invocó a la Virgen de Atocha y de repente el agua del pozo subió hasta el brocal sacando al niño sano y salvo.

virgend e atocha madridDesde entonces han sido muchos los madrileños que, a lo largo de la historia, han honrado y suplicado a la Virgen de Atocha. Nobles, soldados, clérigos, labradores, ciudadanos, se han acercado a Ella para implorar misericordia, pedir paz en tiempos de guerra, agua cuando había sequía, salud en tiempo de epidemias, amparo ante las tragedias.

La ciudad recurría a la Virgen de Atocha en los momentos más difíciles como por ejemplo en 1580 cuando una terrible peste (lo llamaban catarro mortal) asoló la ciudad, y en ese momento de desesperación el pueblo, clerecía, religiosos, Villa, Consejeros, Reino, Grandes, Príncipes y toda la comarca acudieron al Santuario de Atocha sacando en procesión la imagen que estuvo tres días en la parroquia de Santa María, tres en Santo Domingo el Real y otros tres en las Descalzas. La enfermedad remitió y como agradecimiento, hizo voto durante cinco años con la obligación de asistir a la festividad de la Anunciación.

Y un tiempo después, en julio de 1631 un terrible incendio consumía manzanas enteras en el entorno de la Plaza Mayor de Madrid. Enseguida se pidió la ayuda del cielo y por eso el monarca pidió que la imagen de Ntra. Sra. de Atocha fuera llevada en procesión hasta la Plaza Mayor y posteriormente a las Descalzas Reales donde se encontraba la Corte y los Reyes, para que su presencia aplacara el fuego. El incendio cesó y se atribuyó a la intervención divina.

Cofradía del Rosario de Ntra. Sra. de Atocha

Antes de que llegaran los dominicos ya hay constancia en el siglo XV de una hermandad de caballeros de Atocha que se ocupaban del Hospital de peregrinos que se levantó junto al templo. Al llegar los frailes, la hermandad trasladó el hospital al centro de la ciudad, frente a San Ginés.

Una historia convulsa

Desde el siglo XIX la imagen y el templo de Atocha sufrieron terribles acontecimientos de distinta naturaleza.

En 1808 las tropas de Napoleón entraban con violencia en el Convento e iglesia convirtiéndole en cuartel y provocando terribles daños. Fue entonces cuando se perdieron las históricas banderas, recuerdo de triunfos de España a lo largo de la historia, que decoraban las paredes del templo en señal de agradecimiento. Robaron todo el oro y plata de la Virgen, quemaron los libros de la biblioteca y derribaron numerosas partes del convento. Los frailes sacaron la imagen de Nuestra Señora y la llevaron a las Descalzas Reales y posteriormente la trasladaron al Convento de Santo Tomás donde se hospedaron los religiosos.

La desamortización de 1834 fue el segundo duro golpe al templo, cuando los dominicos son expulsados y el convento convertido en cuartel de inválidos y el templo custodiado por el Capellán Real. Con el paso del tiempo el templo amenazada ruina y fue trasladada la imagen a la parroquia del Buen Suceso.

La primera Basílica de Madrid

El 12 de noviembre de 1863, el Papa Pío IX le concedía a la iglesia de Atocha el título de Basílica, por medio de un Breve pontificio firmado en Roma. Se convertía así en el primer templo de Madrid en recibir este título y una de las diez primeras de España.

Había sido la Reina Isabel II quien había elevado la petición de dicha dignidad al Nuncio de Su Santidad en España, Monseñor Barilli. La Reina era una fiel devota de Ntra. Sra. de Atocha, y en su templo había celebrado la misa de velaciones tras su matrimonio, y acudía con mucha frecuencia a orar y a cantar la Salve ante la imagen de la Virgen. El Papa, conocedor de la devoción de la Reina por la imagen, respondió con prontitud concediendo el título de Basílica.

La Real Basílica de Atocha estuvo por espacio de 10 años, desde 1878 al 1888, como sede de la Parroquia de Nuestra Señora de las Angustias. Como dato de interés podernos consignar que, en 1883 fue bautizado en ella el gran filósofo madrileño D. José Ortega y Gasset.

Restauración

El año 1924 los dominicos, que no podían olvidar a la Virgen de Atocha que con tanta devoción y cariño habían custodiado durante cuatro siglos, solicitaron al rey Alfonso XII concediese facilidades para restaurar el convento e iglesia de la Virgen de Atocha. Se realizaron las obras con la mayor rapidez y el primer sábado de noviembre de 1926 se hizo el solemne traslado de la Virgen, desde la parroquia del Buen Suceso hasta su nueva iglesia, donde fue recibida por su majestad el Rey y su madre la reina María Cristina, reanudándose una nueva era en el culto a la Virgen de Atocha.

Quedó interrumpido de nuevo el culto en los azarosos años de nuestra guerra civil, al ser asaltados e incendiados el convento y la iglesia -el 20 de julio de 1936- y los religiosos que no pudieron escapar aquel día trágico fueron martirizados. Se perdió todo cuanto de valor se guardaba en el recinto pero Dios quiso que se pudiera salvar únicamente el mayor tesoro de la casa, la imagen de la Virgen de Atocha que había sido retirada días antes de su trono y había sido entregada para su custodia a una familia amiga de la Comunidad.

En 1939, aprovechando las sólidas paredes maestras que habían quedado en pie después del incendio, entre ruinas, se habilitó el salón del sótano para capilla y en aquella especie de catacumba la Virgen, volvió a ocupar su sencillo y humilde trono. 

Una nueva etapa

El actual templo fue inaugurado en la Navidad de 1951, y es obra de Diego Méndez. Se establece entonces una nueva comunidad en el Convento de Atocha y comienza un nuevo periodo de gran actividad cultual, pastoral y educativa. En 1963 se levantó el Colegio Virgen de Atocha que la comunidad de Atocha gestionó durante más de 40 años hasta que pasó a la Fundación Educativa Santo Domingo, aunque frailes del convento siguen participando en la pastoral del Colegio. En 1965 se erigió la parroquia de Nuestra Señora de Atocha lo que supuso un gran impulso pastoral en el barrio que aun hoy continúa con intensidad.

La vinculación de la Casa Real con la Basílica también se ha mantenido durante el siglo XX. Los actuales reyes Felipe VI y Doña Leticia se acercaron al templo tras su boda para presentar el ramo a la Virgen, y en dos ocasiones más a presentar ante su Patrona a sus dos hijas las actuales princesa Leonor y la infanta Sofía.