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Basílica - Parroquia
Nuestra Señora de Atocha

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XV Domingo de T.O.

7 de Julio de 2020

 

XV DOMINGO TO. Ciclo A

12 de julio de 2020

«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.
Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. ».

Salmo responsorial:
La semilla cayó en tierra buena y dio fruto

Con este número cerramos este curso
¡feliz verano a todos!

Comentario a la Palabra

La riqueza de la Palabra: la semilla y la lluvia y la nieve

Jesús compara a la Palabra de Dios con la semilla. La semilla es promesa de vida futura; en ella, tan pequeña, se aprieta y comprime la vida que, al tras el pasaje a través de la muerte, se desplegará y dará mucho fruto (Jn 12, 24). De acuerdo a su ritmo preciso, se formará el tallo, la espiga y el grano. Y, luego, el pan. 

Nuestras palabras no son simples sonidos vacíos que emitimos; cada una de ellas son nuestra intimidad manifestada y entregada; en ellas, apretamos puñados de nuestra intimidad recóndita y –al hablar- la manifestamos y compartimos con quien nos escucha. ¡Cuánta vida comprimida y apretada hay en un “te quiero” o en un “te odio” … ¡Nuestras palabras tienen mucha entraña!

Jesús es la Palabra del Padre. San Juan nos habla de su riqueza entrañable: “la Palabra era Dios”, “todo existió por medio de ella”, “en ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres”, “y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” (Cfr Jn 1).

Jesús es siempre Palabra del Padre, así lo enseña a los suyos: “El que no me ama no guarda mis palabras. La palabra no es mía, sino del Padre que me ha enviado” (Jn 14, 24). Él es siempre revelación, buena noticia. Y cuando Jesús, la Palabra encarnada habla, entonces Dios se nos dice abiertamente hasta el punto de que, si amamos a Jesús y cumplimos su Palabra, entonces –asegura Jesús- “mi padre lo amará, vendremos a él y habitaremos en él” (Jn 14, 23).

El profeta Isaías (1ª lectura) asemeja la Palabra de Dios a la lluvia y a la nieve que bajan del cielo y empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar. Este es el “encargo” de la lluvia y de la nieve. Del mismo modo, la Palabra de Dios no vuelve a él vacía, sino que hace su voluntad y cumple su encargo que es dar vida.

La diversidad de terrenos

Jesús observa los diversos terrenos donde solía caer la semilla: al borde del camino, el terreno pedregoso, entre zarzas, en tierra buena. Él mismo indica el significado de cada uno de estos terrenos y por qué la semilla se malogra en ellos o da fruto abundante.

Cuidados para mejorar la tierra.

▪ Los campesinos, año tras año, cuidan sus tierras: quitan las malas hierbas, sacan las piedras, remueven la tierra y la abonan. El creyente ha de cuidar también con esmero su tierra, es decir su capacidad de escucha evitando los ruidos que apagan la voz de Dios. Sobre todo, ha de crear un clima de silencio interior allí donde Dios habla. Hay que escuchar con corazón sencillo, con la docilidad de discípulo y “guardar” la Palabra que implica abrazarla, cuidarla, respetarla y agradecerla.

▪ Recibida la Palabra de Dios en nuestra tierra, desentrañarla en silencio orante para poder escuchar la riqueza latente de lo que hoy nos dice el Señor.

▪ Finalmente, al estilo de María y ayudados por el Espíritu Santo: encarnar la Palabra de Dios en nuestras propias entrañas, que son –ni más ni menos, que- nuestra vida.

 
Fray Luis Carlos Bernal Llorente O.P.
Casa de la Santísima Trinidad (Montevideo-Uruguay)
www.dominicos.org/predicacion

Operación Kilo

La operación kilo es una actividad en la que un grupo de voluntarios organizados recogen alimentos no perecederos para las personas y familias necesitadas de nuestra zona.

El objetivo es ayudar con una bolsa de alimentos mientras la situación de precariedad no mejore.

Está dirigido a personas y familias de la zona en situación de necesidad. Los excedentes de cada recogida se destinan a la Parroquia María Mediadora de nuestra vicaría.

La operación kilo tiene lugar los terceros fines de semana de mes en los horarios de las misas. Durante esos días los voluntarios se sitúan en la entrada de la parroquia por la calle Julián Gayarre, recogen los alimentos durante el fin de semana y preparan las bolsas que el trabajador social les indica para las familias necesitadas. Actualmente son unas 40 familias las que reciben esta ayuda.

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En estos momentos, la pandemia del COVID-19 ha supuesto un duro golpe para todas las familias, que de una manera u otra se han visto afectadas, ya no solo en lo humano, por la pérdida de algún familiar, sino en lo personal, por encontrarse inesperadamente sin recursos por la pérdida de su trabajo, lo que implica quedarse sin ingresos con los que afrontar el día a día.

Es importante que seamos generosos, en la medida que podamos, para paliar esta situación. Muchas gracias.

Próxima Operación Kilo el Domingo 19 de Julio

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Con este número cerramos este curso
¡Feliz Verano a todos!