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Basílica - Parroquia
Nuestra Señora de Atocha

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II Domingo de Adviento C 2021

3 de Diciembre de 2021

 

Una voz grita en el desierto: preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece,
lo escabroso se iguale.
Y todos verán la salvación de Dios.

 

 

SALMO RESPONSORIAL:

EL SEÑOR HA ESTADO GRANDE CON NOSOTROS, Y ESTAMOS ALEGRES.

 

Comentario a la palabra

En las lecturas de este segundo domingo de Adviento encontramos la presencia y el mensaje de dos profetas: Baruc y Juan Bautista. Con ellos la Palabra de Dios nos invita a mirar hacia el futuro. La secuencia promesa/cumplimiento que plantea la Palabra es la garantía con la que el creyente se ha de abrir confiadamente hacia la segunda venida de Jesucristo. Esta actitud es la que cabe esperar en quienes avanzamos por el camino de la economía de la salvación en este Adviento. ¿Tenemos esta actitud? Precisamente, la venida definitiva del Señor es el tema que plantea la segunda lectura. De este modo se completa el escenario de la vida cristiana que el Adviento propone. Pero las cosas no son fáciles. La cotidianidad de la vida está cargada de problemas, de pérdidas de sentido, de fracasos, de soledades e incomprensiones, que pueden acabar con esa esperanza; es decir, que pueden dinamitar la confianza en el futuro prometido y, por tanto, debilitar la fe en el presente. Ante esto, ¿qué se puede hacer? Conviene fijarse en tres detalles de la Palabra de Dios de este domingo para encontrar respuesta a las preguntas ¿vivimos la actitud de la esperanza?, ¿qué se puede hacer frente a la tentación del desaliento? que se nos plantean desde el hoy del Adviento 2021.

 

El primer detalle nos lo entrega el comienzo del evangelio. Se trata del deseo de ubicar con precisión el momento histórico en el que la Palabra vino a Juan Bautista para que este comenzara su misión profética. Su deseo es mostrar que la promesa de Dios no defrauda. Este realismo de la Palabra de Dios, que confirma la Encarnación, es el que hemos de recibir como lección en este domingo de Adviento. La Palabra de Dios sigue conectando hoy con la historia y continúa teniendo una intención salvadora; porque busca vocacionar a alguien para que siga haciéndola resonar en el mundo y, por esta vía, hacer presente una invitación realista en pro de una conversión humanizadora y salvífica. De aquí podemos extraer dos recetas muy prácticas: a) frecuentemos la Palabra de Dios, meditémosla, dejémosle más espacio en nuestras vidas y b) seamos conscientes de la realidad en la que nos hallamos, no intentemos evadirnos de ella; el Dios cristiano que dibuja el Adviento es “muy realista”.

 

Y con la conversión tiene que ver el segundo detalle. Juan Bautista recorría las comarcas predicando la conversión para acoger la salvación. Esa predicación sigue siendo necesaria en nuestros días. Por tanto, hemos de volver a convertirnos a la Palabra e invitar a la conversión a los demás. No hemos de decaer o dejarnos llevar ante los conflictos y problemas. Esa es nuestra responsabilidad creyente, muy importante porque significa, ni más ni menos, que, si la cumplimos, proyectaremos a nuestro alrededor la esperanza de que otro mundo es posible y de que las cosas pueden ser de otra manera... conforme al plan de Dios.

 

Y el tercero. Además del contacto de la Palabra de Dios con nuestras existencias y con la realidad; además de la conversión responsable, algo que se puede hacer o intensificar en este tiempo de Adviento es la oración de los unos por los otros. Orar, sobre todo, por la perseverancia de la Iglesia en este tiempo de difícil esperanza, tal y como Pablo recuerda en la carta a los Filipenses: “Y esta es mi oración: que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores. Así llegaréis al Día de Cristo limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia por medio de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de Dios”.

 

Fray Vicente Botella Cubells O.P.

Convento de San Vicente Ferrer (Valencia)

www.dominicos.org/predicacion

 

 

Mercadillo de Navidad

Un año más ponemos en marcha el Mercadillo de Navidad de la Parroquia. No queremos renunciar a esta actividad que permite apoyar a través de Cáritas a los más desfavorecidos a través del dinero recaudado, ayudando además a sensibilizar sobre la situación de dificultad que nos rodea y que muchas familias en la cercanía de nuestra parroquia padecen.

 

También a través del mercadillo damos cabida y visibilidad a la labor que hacen las monjas de Clausura con sus productos (dulces, calendarios,...), y a proyectos apoyados desde Cáritas parroquial como el piso de acogida de migrantes Balimayá. Contaremos además con las manualidades realizadas por familias y distintas personas de la Parroquia.

 

Realizaremos el mercadillo los Domingos, días 12 y 19 de diciembre, desde el inicio de las misas hasta finalizar el día.
Estará ubicado en el atrio de la Basílica, en las escalinatas. Tendremos acceso desde la salida del templo y también desde la calle. Animad a vuestros vecinos y amigos.

 

Pondremos a vuestra disposición un catálogo al que podréis acceder para ver previamente los productos si lo deseáis tanto en digital como en papel. De este modo favorecemos evitar colas en los puestos.

 

Recordad: domingos 12 y 19 de Diciembre durante todo el horario de misas mañana y tarde.

 

Necesitamos vuestra colaboración. ¡Os esperamos! ¡Gracias!